viernes, 23 de mayo de 2014

CAST 140523 (165) Cara de póker


Cara de póker

Así se me quedó la cara cuando descubrí que la famosa canción de Lady Gaga, Poker face, en realidad ocultaba un “malicioso” juego de palabras. Poker face (en castellano, literalmente ‘cara de póker’) suena exactamente como Poke her face, que hoy sé que se entiende como una guarrada. To poke normalmente significa ‘hincar, dar un golpe con la punta del dedo’, pero vulgar e informalmente se usa para denominar el acto sexual. ¡Es el problema de saber idiomas!


jueves, 22 de mayo de 2014

CAST 140522 (164) Traduttore traditore


Traduttore traditore

Una norma casi ética nos debería prohibir la traducción de los nombres propios, pero el recurso de la traducción (con traición) nos abre puertas insospechadas de conexiones significativas y una vía abierta al humor. El Registro Civil permite que cualquier ciudadano pueda cambiarse su apellido o nombre si pudiera resultar ofensivo. Los apellidos “Colilla” y “Colillas” existen, y alguien habrá (lo sé con seguridad) que lo haya cambiado por “Comillas”, que “suena” más aristocrático. Con todo mi respeto, un ex alumno, Daniel Claveguera, tuvo la suerte de que pocas personas se percatasen de que en castellano sería “Daniel Cloaca”.

La siguiente lista pretende que traduzcas, al inglés (los impares) o al castellano (los pares) respectivamente, los siguientes nombres de personas famosas:

1.      Caterina Musgo
2.      Julius Churches
3.      Gareth Fardo
4.      Andrew Goodfountain
5.      Esteban Rey
6.      Paul Motorcycles
7.      Ana Franco
8.      Placid Sunday
9.      Tigre Bosques
10.  Serge Bunches


Respuesta:

  1. Kate Moss
  2. Julio Iglesias
  3. Gareth Bale (‘el galés ha costado un verdadero “fardo” pero no de heno sino de millones de euros’)
  4. Andrés (Andreu) Buenafuente
  5. Stephen King
  6. Pablo Motos
  7. Anna Frank
  8. Plácido Domingo
  9. Tiger Woods
  10. Sergio Ramos


miércoles, 21 de mayo de 2014

CAST 140521 (163) Problema de ingenio (18)


Problema de ingenio (18)

Supongo que se ha percatado, querida lectora o querido lector, que cualquier recipiente con agua puesta a hervir (menos en el caso de la llamada “olla a presión” o express) se vuelve más silencioso poco antes de hervir.

¿Sabría indicar a qué obedece este fenómeno?




Respuesta: Sin duda tiene que ver con la temperatura del agua, pues no todos los líquidos se convierten en gas en el mismo momento (‘punto de ebullición’), y el agua tampoco se calienta equitativamente. Cuando el agua incrementa su temperatura, las corrientes de calor propician la formación de diminutas burbujas de vapor de agua. Estas se elevan, pues son más ligeras que el agua y, si bien se empieza a emanar vapor, la mayoría de ellas encuentran lugares más fríos y vuelven a convertirse en agua. Todo esto se traduce en pequeñas “explosiones”, que, en su conjunto, emiten el ruido que se oye cuando se calienta el líquido. Por tanto, cuando se aproxima el punto de ebullición, sobreviven cada vez más burbujas diminutas, y el número de implosiones disminuye drásticamente, de modo que obtenemos más vapor y menos sonido. Entonces, es el momento en que el agua hierve. Ya ve: últimamente los miércoles estamos aprendiendo curiosidades de ciencia o de la vida cotidiana.


martes, 20 de mayo de 2014

CAST 140520 (162) Entre pitos y flautas


Entre pitos y flautas

No hay nada que resulte más cómico que intentar traducir literalmente modismos o frases hechas de una lengua a otra. Efectivamente, la expresión “entre pitos y flautas”, que vendrían a corresponder en catalán con ‘entre una cosa i una altra’ y que recuerda muchísimo al inglés what with one thing and another, despertaría la hilaridad de nuestros interlocutores si hablando en otra lengua al margen de la de Cervantes traducimos (con ayuda del Google translator) “entre pitos y flautas” como “entre xiulets i flautes’ o between whistles and flutes’. Es bueno reír; pues, mientras reímos, así aprendemos lenguas.


lunes, 19 de mayo de 2014

CAST 140519 (161) Beefeater


Beefeater

Todo el mundo conoce la ginebra Beefeater, que posee en la etiqueta la imagen de un miembro de la Guardia Real inglesa (un beefeater). Literal y etimológicamente, esta palabra inglesa significa ‘comedor de carne’ y nos recuerda una época (siglo XV) en que los únicos que parecían que tuvieran el dinero suficiente para permitirse ese lujo, comer carne (de vaca), eran los integrantes privilegiados de dicha guardia. Si se piensa un poco, observamos que la palabra beef se parece mucho a la forma que tienen los argentinos de denominar a la carne de vaca: beef. De hecho, el anglicismo está arraigado en la lengua castellana peninsular pues, con el filtro ortográfico de la RAE, hablamos de “bistec” (del inglés beef + steak). Curiosamente, en inglés, a la carne en general se le denomina meat, pero si es de vaca se dice beef; si es de cerdo, se llama pork… Esta especialización de palabras para referirnos al animal vivo (palabras de origen sajón) y el animal dispuesto para el consumo alimenticio humano (con palabras de raíz románica, del francés o, mejor, de la antigua Normandía) también es una lección sociolingüística e histórica.


viernes, 16 de mayo de 2014

CAST 140516 (160) Círculo vicioso


Círculo vicioso

> Cada vez se venden menos periódicos >
> Cada vez se anuncian menos empresas en los periódicos >
> Cada vez trabajan menos gente en los periódicos >
> Cada vez tienen menos calidad e interés los periódicos >
> Cada vez se venden menos periódicos > [bucle]


jueves, 15 de mayo de 2014

CAST 140515 (159) Doble vicio


Doble vicio

De entrada podría parecer algo así como la brillante idea de crear un “chicle con sabor a lentejas”, pero es real con otro tipo de goma: desde hace algún tiempo, la página web “Cannadom” [http://www.cannadom.com/] comercializa preservativos con sabor a marihuana a un precio de 1,5 euros por unidad. Se venden tanto en Europa como en Estados Unidos y prometen los mismos resultados que los condones convencionales, con el único variante de que estos tienen un sabor a marihuana, al igual que otros modelos a chocolate, plátano o fresa.

Eso sí, la mala noticia para los aficionados a la marihuana convencional es que no se trata de cannabis real, o lo que es lo mismo, no tienen efectos alucinógenos. Sus fabricantes prometen una sensación similar a la que produce un “porro”, pero únicamente en el sabor.


Enlace aquí.