Argumentación falsa
Hay gente que
confunde “acabar con el paro” y “acabar con los parados”. Si de ellos
dependiese, por ideas eugenésicas, “cargándose” a indeseables “liberarían”
trabajo para las personas afines a sus ideas y merecedoras de tal bien escaso. Alguien
podría afirmar que tales razonamientos son claramente totalitarios, pero, en la
realidad, se suelen disfrazar de maquillaje “democrático”. Queda muy feo (por
lo anacrónico) hablar de ejecuciones o de campos de exterminio, y resulta más
“populista” afirmar que el único problema del paro es la emigración; o mejor,
con la apelación a la primera persona exclusiva: “Los emigrantes nos roban el
trabajo. Solución: Votadme. No dejaré entrar emigrantes y expulsaré a los que
ya estén aquí. Recuperaremos los puestos de trabajo y viviremos en el mejor de
los mundos posibles”.
El problema no
sería tan grave si no hubiera muchas personas, ingenuas o no, que regalan su
voto a esas propuestas tan “esperanzadoras”. Es una cuestión de tiempo: se
justifican con los votos y, de un día para otro, prohíben que puedan votar en
su contra. ¿Para qué hace falta la democracia: si ellos poseen la verdad?
¿Y nadie se
acuerda de la Historia: de cómo los nazis lograron el poder democráticamente,
de cómo se gestó la segunda Guerra Mundial y de cómo instauraron los campos de
exterminio… para “acabar” con toda oposición y asegurar la pureza de la raza
aria?
+Argumentaci%C3%B3n+falsa.jpg)
No hay comentarios:
Publicar un comentario